BIG DATA: Un acercamiento al perfil digital

A través del Big Data conocen nuestros gustos y preferencias

     La cantidad de datos procesados por los dispositivos crece de manera exponencial cada año. La capacidad y potencia de los procesadores, la cantidad de dispositivos, su facilidad de uso y el despegue de las redes sociales han hecho que la cantidad de datos que se procesen sea alarmantemente elevada.

     El Big Data o Datos Masivos, es una concepción que viene a definir una situación en la que a través de diversos medios, sobre todo a través de internet, se ofrece un gran número de datos personales relativos a una persona física. Esta gran cantidad de datos puede servir para el análisis de su perfil, para la concreción de su personalidad y sobre todo y más importante la definición de su comportamiento y/o gustos.

     Este avance, como la mayoría de ellos, trae las dos caras de la moneda; por un lado la cantidad de datos hacen cada vez más eficientes cualquier operación sobre creación y administración de perfiles digitales, sin embargo también hacen que esta información pueda volverse incontrolable.

     Este perfil digital no es ninguna teoría, y poco a poco van usándose estas técnicas: un ejemplo puede ser la cadena estadunidense, Walmart, la cual, a partir del análisis de ventas, descubrió que las galletas Pop-Tarts sufrían un aumento en sus ventas tras la alerta de un huracán, ya que la gente hacía acopio de provisiones. Con esta macroinformación realizaron una redistribución de su posicionamiento, provocando un aumento en las ventas.

     Existen muchos más ejemplos, pero esto puede verse a nivel personal; el servicio de advertising de Google hace también uso de estas informaciones para hacer un targeting más efectivo en sus anuncios. Simplemente analicen los banner publicitarios que aparecen en la navegación, curiosamente es muy probable que reflejen sus gustos por los deportes de aventura, o quizás le ofrezcan una oferta para ese viaje tan deseado hacia tierras orientales.

     Este nuevo nivel masivo de datos hace que haya que tener más cuidado, si el resto de amenazas no fueran suficientes, en el momento de ceder y/o desproteger nuestros datos personales. El principal problema surge cuando ni nosotros mismos nos estamos dando cuenta de la cesión de nuestros datos.

     Acceder a determinadas redes que nos piden ingresar con nuestro perfil de Facebook, Instagram, Twitter etc… Esto en la mayoría de las ocasiones hace que estas compañías tengan a disposición todos los datos inherentes a estas redes sociales. Descargar de alguna app para nuestro dispositivo móvil concediendo permisos de acceso a datos del terminal. Incluso el simple visionado de videos en Youtube. Todos estos actos hacen que las compañías poco a poco vayan creando un perfil digital más acertado sobre nuestra personalidad

     El Big Data ha venido a quedarse, pudiéndose llegar a convertirse en la herramienta más eficaz para la definición del comportamiento que se haya “creado”, si su uso es para favorecer a toda la población, o sólo a aquellos en poder de la información dependerá de dos factores, primero de el uso que las grandes corporaciones hagan de ellos, y por otro lado del uso y mimo con los que los usuarios tratemos a nuestros datos, pues a fin de cuentas, estos datos son pedazos de nuestra personalidad en formato digital.