La ciberseguridad y la protección de datos

La ciberseguridad y la protección de datos se encuentran muy ligadas. El incremento de ataques a los sitios webs tanto gubernamentales como privados y a instituciones o grandes empresa, hacen de la seguridad informática una de las principales preocupaciones de los empresarios.

El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE), destaca como zonas de frecuentes ataques Madrid, Barcelona y Andalucía.  La labor de este instituto es vigilar desde este mapa qué sucede diariamente en España en el ciberespacio. Qué ataques reciben empresas, infraestructuras críticas y usuarios de a pie.

Según este instituto: “Tenemos dos maneras de engañar a los posibles ciberdelincuentes para identificarlos. Gracias a que somos compañeros de Red.es, creamos una serie de emails falsos que jamás responden a nadie. Así captamos las direcciones de spam y las marcamos, por si acaso tras ellas hay cibercriminales. Otra manera que tenemos es crear webs falsas de instituciones o grandes empresas que colaboran con nosotros para cogerle la matrícula a los atacantes”.

La coordinación entre entes públicos y privados es constante para mantener alto el escudo de la ciberdefensa en España. Los operadores de telefonía, por ejemplo, juegan un papel crucial. “Imagina que detectamos que una serie de IP –por así decirlo, la matrícula que identifica en a nuestros dispositivos conectados a Internet– están infectadas por algún tipo de amenaza. Gracias al contacto directo con empresas como Vodafone o Telefónica, podemos pasarles estas IP. Ellos contactan con el cliente al que se corresponde ese número y le mandan un mensaje para que nos contacte y podamos desinfectarlo”, explica González.

En España, más de siete millones de direcciones IP se encuentran comprometidas diariamente con algún problema de ciberseguridad, según datos del informe anual del INCIBE. Solo en 2015 se detectaron más de 60.400 ataques.

El cibercrimen proporciona al delincuente anonimato y permite que con poca inversión se pueda hacer mucho daño u obtener grandes beneficios. Los ciberdelincuentes desarrollan el malware para los dispositivos con el que puedan obtener el mayor beneficio. Ahora, los smartphones se han extendido muchísimo y por lo tanto los programas para perjudicarlos también.

El último pilar clave para la España segura en Internet es la comunicación con el usuario, con el internauta de a pie. Desde 2010, la Oficina de Seguridad del Internauta se encarga de traducir la formación en ciberseguridad en ciudadano.

“Lo que queremos es que un usuario sin conocimientos de este mundo entienda lo fundamental. Qué es el phising, el malware dirigido, etcétera… Hacerle accesible la información de prevención y de solución de los problemas”, explica Marcos Gómez Hidalgo, subdirector de operaciones del INCIBE. Vía web, por redes sociales o telefónica, cualquier español puede contactar con la Oficina para informarse. Lo importante, como recuerda el director general de este organismo, es recordar que “los crímenes son los mismos. Extorsión, abuso, robo de datos, suplantación de identidad. Solo cambia el medio”.