La LOPD y el secreto bancario

Lo primero que habría que indicar, es qué nos dice la L.O.P.D. (Ley Orgánica de Protección de Datos) para ponernos en contexto, y el artículo 1 de esta Ley, contempla que; “garantizar y proteger, en lo que concierne al tratamiento de los datos personales, las libertades públicas y los derechos fundamentales de las personas físicas, y especialmente, de su honor e intimidad personal y familiar”.

Destacar que incluso una vez terminada nuestra relación con la entidad, nuestros datos en ningún caso podrán ser transferidos de una entidad a otra. La gente en estos tiempos de crisis, desconfía mucho de la banca, pero en este aspecto pueden estar tranquilos.

El secreto bancario, en España sólo se podría romper en casos de delito fiscal, entonces los bancos sí se verían obligados a proporcionar los datos bancarios de su cliente debido a una orden judicial. Este secreto bancario se quiebra en España, pero, ¿qué pasa en los llamados “paraísos fiscales”?.

La respuesta a la pregunta si estuviéramos hablando de hace unos años, sería una rotunda negativa por parte de la entidad bancaria del país correspondiente, pero parece que nuestros políticos no quieren dejar pasar por alto delitos fiscales de grandes cantidades monetarias, y países como Andorra, Suiza o Gibraltar, han aumentado su colaboración, aunque parece ser que es más por la presión mediática que por sus propios convencimientos. Con esta colaboración los Gobiernos pueden realmente determinar el impuesto adecuado para las personas que pensaban que podrían esconderse en otras jurisdicciones. Pero claro, la colaboración nunca es total, ya que la economía de estos países depende en gran medida del secreto bancario. Por lo que siempre algún pequeño dato, que puede ser muy relevante, se le puede estar escapando a la justicia debido a la reticencia de estos países.

Desde Equal Consulting S.L.P. apostamos por una transparencia para evitar fraudes fiscales, y aseguramos que el ciudadano puede estar muy tranquilo en esta materia, ya que en España nuestros datos, si no cometemos infracciones, están muy seguros en las entidades en las que tenemos depositados nuestros ahorros.