Secuestro Digital, la nueva tendencia en internet

La última tendencia macabra que se está propagando por las redes sociales se conoce con el nombre de secuestro digital o juego de roles.

Ésta tendencia consiste en que determinadas personas, en su mayoría niños y adolescentes deciden robar una fotografía de un bebe de internet y compartirla o utilizarla como si se tratara de su propio bebe y en el caso de los niños, de su muñeco virtual.

Cuando se comparte una fotografía en alguna red social suele ir acompañado de un texto, frase o en el caso de Twitter de un Hashtag. Concretamente para éste caso los hashtag que se están utilizando son, #babyrp, #Kidrp, #openrp, @adoptionrp.

Pero el secuestro virtual no sólo consiste en robar fotografías de internet y apropiárselas, sino que llega hasta el punto en que son aprovechadas por algunas agencias de adopción. Éstas, utilizan las fotografías que hayan publicado los orgullosos padres y las roban para poder así incluirla en el “catálogo” que ponen a disposición de los futuros padres adoptivos, es decir, si encuentran en internet una fotografía de un bebe

guapo, la utilizan como anzuelo para atraer la atención de las personas que se encuentran en éste proceso de búsqueda.

Existen otros  fines mucho más oscuros, como son los casos de pedofilia, pornografía infantil, utilizar fotografías como memes, editándolas o incluso utilizarlas con fines publicitarios.

Desde Equal abogados queremos dar unas cuantas recomendaciones para poder evitar situaciones tan desagradables como las descritas. Lo primero que debemos hacer es pensar si efectivamente queremos subir una fotografía de nuestros hijos. Cuidado porque son menores y somos responsables de ellos (pueden leer nuestros artículos sobre la protección de los menores en las redes sociales) y de las posibles consecuencias que puedan generar las publicaciones. Si al final decidimos que sí queremos publicar una fotografía, deberíamos hacerlo de forma privada o elegir con quien queremos compartirla. Publicar una fotografía de baja resolución para mostrar los menos detalles posibles y nunca, nunca dar detalles sobre la ubicación de la vivienda o el colegio al que acude el niño o bebe.