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La agencia reguladora francesa en materia de protección de datos, la CNIL, ha sancionado a Google y Facebook con multas por un total de 210 millones de euros en relación a la manera en la que facilitan la gestión del consentimiento de instalación de cookies a los usuarios de sus servicios.

El consentimiento para el uso de cookies es clave para la normativa de la UE sobre privacidad de datos y una de las principales prioridades de la CNIL.

El organismo de control ha considerado que tanto Google como Facebook dificultan el rechazo de los usuarios a la instalación de ciertas Cookies, dando un plazo de tres meses a dichas empresas para cumplir la normativa o enfrentarse a sanciones de 100.000 euros por cada día de retraso.

La responsable de protección de datos y sanciones de la CNIL, Karin Kiefer, manifiesta que a la hora de aceptar las cookies el usuario simplemente tiene que hacer click en el botón aceptar, siendo un procedimiento realmente sencillo, sin embargo, rechazar las cookies, cuando debiera ser igual de fácil que aceptarlas, no lo es, ya que es preciso ir revisando categoría por categoría de cookies.

En su comunicado, la Comisión Nacional de Informática y Libertades indicó haber comprobado que, si bien los gigantes tecnológicos ofrecían un botón virtual para permitir la aceptación inmediata de las cookies, no había un equivalente para rechazarlas con la misma facilidad.

Google, que ha sido multado con 150 millones de euros, se ha comprometido a trabajar activamente con la CNIL de cara a realizar los cambios pertinentes para simplificar el proceso de denegación de instalación de cookies, poniendo de manifiesto que «la gente confía en nosotros para que respetemos su derecho a la privacidad y los mantengamos seguros. Entendemos nuestra responsabilidad de proteger esa confianza»

Por su parte Facebook, ahora propiedad de Meta, y sancionada con 60 millones de Euros, dijo estar «revisando» la decisión de multarle con 60 millones de euros. Indicando que :»Nuestros controles de consentimiento de cookies proporcionan a las personas un mayor control sobre sus datos, incluyendo un nuevo menú de configuración en Facebook e Instagram, donde las personas pueden revisar y gestionar sus decisiones en cualquier momento, y seguimos desarrollando y mejorando estos controles»

Multas anteriores

Las cookies son muy valiosas para Google y Facebook como forma de personalizar la publicidad, siendo su principal fuente de ingresos.

Desde que la UE aprobó el RGPD en 2018, las empresas de internet se enfrentan a normas más estrictas que les obligan a buscar el consentimiento directo de los usuarios antes de instalar cookies en sus ordenadores.

No es la primera vez que Google, propiedad de Alphabet, recibe fuertes multas por incumplir la ley europea, ya fue objeto de la anterior multa récord de la CNIL, de 100 millones de euros, en 2020.

El gigante estadounidense de la venta al por menor, Amazon, también fue multado con 35 millones de euros por infringir las normas.

En 2020, la CNIL reforzó los derechos de consentimiento sobre los rastreadores de publicidad, indicando que los sitios web que operan en Francia deben mantener un registro de la negativa de los usuarios de Internet a aceptar cookies durante al menos seis meses. También señaló que los usuarios de Internet deberían poder reconsiderar fácilmente cualquier acuerdo inicial sobre las cookies a través de un enlace web o un icono que debería ser visible en todas las páginas del sitio web.

La situación en España

La AEPD, organismo controlador en materia de protección de datos en España, en Julio del 2020, actualizó y puso a disposición de empresas, ciudadanos y profesionales, la guía sobre el uso de cookies para adaptarla a las nuevas directrices del Comité Europeo de Protección de Datos. Dando un plazo de tres meses para introducir los cambios necesarios en los mecanismos de obtención del consentimiento de instalación de cookies.

Un año y medio después, las empresas cuyas webs están adaptadas al RGPD en materia de gestión del consentimiento informado de instalación de cookies, son una minoría.En el caso de páginas propiedad de PYMES y autónomos la práctica totalidad no están adaptadas al RGPD y la LOPD, apreciándose irregularidades tales como, el uso del consentimiento tácito, la redacción de una política de cookies incompleta o la configuración errónea del modelo de capas.

Desde Equal, de cara a evitar sanciones y cumplir con el RGPD, siempre recomendamos asegurarnos de que nuestra web está adaptada a la norma, ofreciendo dentro de nuestros servicios de adaptación a la LOPD, la revisión gratuita del estado de gestión del consentimiento de instalación de cookies.

Evita sanciones, déjate guiar por expertos en Adaptación de Protección de datos.

Según informa el diario digital “El Confidencial”, la compañía que dirige Mark Zuckerberg lleva tres años captando a voluntarios que quieran “cederle” el acceso total a sus teléfonos a cambio de una pequeña compensación económica.

La noticia la ha publicado el medio especializado Techcrunch, que explica cómo unos jóvenes que querían vender su información a la compañía de Mark Zuckerberg solo tenían que instalar en sus teléfonos una ‘app’ de la marca llamada Facebook Research (iOS y Android). Al hacerlo, daban acceso a este programa de VPN a todos sus datos, con esta instalación Facebook conseguía desde su actividad diaria en internet hasta el contenido de sus mensajes privados.

Para conseguir a estos voluntarios, Facebook, a través de terceros como uTest, Applause o BetaBound lanza campañas de publicidad en diferentes redes como Instagram centradas en jóvenes que busquen ganar algo de dinero vendiendo su información. Estos adolescentes solo tendrían que clicar en uno de esos anuncios para registrarse y abrir la puerta a la Red social. Pese a que el nombre de la matriz no aparece por ninguna parte, los de Zuckerberg han confirmado la existencia de este programa ‘de investigación’ al que llaman ‘Proyecto Atlas’.

En estos últimos años se ha convertido en uno de los debates más encarnizados de internet: ¿cuánto vale nuestra privacidad, nuestros datos personales? La lucha por la privacidad en la red ha llevado a las principales tecnológicas a replantearse sus modelos de negocio, pero estas nunca nos dejarán de sorprender. Ahora sabemos que Facebook lleva tres años pagando unos 20 dólares al mes a distintos voluntarios de entre 13 y 35 años por el acceso total a sus teléfonos móviles.

Según informa el diario digital “El Español”, Facebook intentó utilizar a los bancos usando su plataforma Messenger como un mecanismo para extraer todo tipo de información sensible de sus usuarios a través de los chats.

La relación entre el sector bancario y Facebook  no parece clara, pero resulta que la plataforma de contacto se perfila como un rival a corto-medio plazo de los bancos y ya tiene licencia de pagos europea.

El diario estadounidense Wall Street Journal publicaba una historia en la que explicaba cómo los bancos no estuvieron en absoluto convencidos con el enfoque de Facebook sobre el manejo de datos de sus clientes y cómo muchos se distanciaron de la red social.

En el año 2016, Facebook empezó a intentar presentarse como un socio fiable para que los bancos creasen buzones digitales, utilizando su plataforma Messenger. A través de estos, y sin intervención humana, los usuarios podrían conectar incluso con su información bancaria más sensible.

El problema es que Facebook dejó claro, durante las negociaciones, que aprovecharía los datos de hábitos de consumo de los usuarios como parte de su negocio publicitario.

Dicho dato generó una gran desconfianza entre las entidades y la plataforma por cómo presionaban para lograr acceso a los datos de los clientes.

Facebook también trabaja con PayPal en más de 40 países para permitir que los usuarios consigan los recibos de sus compras a través de Messenger.

La red social tiene su propia licencia para dinero electrónico y servicios de pago en Irlanda y está evidentemente interesada en el mundo de los pagos, lo que se demuestra claramente con la contratación de David Marcus, ex-PayPal, como responsable de Facebook Messenger.

La entrada de Facebook entra en colisión directa con los planes de las entidades locales y el proyecto Bizum que desarrollan los bancos españoles más importantes.

Pero desde el escándalo e Cambridge Analytica, las entidades bancarias no pueden permitirse confiar en Facebook como socio. No es que la compañía sufriese una gran brecha de seguridad, si no que demostró tener pocos límites a la hora de hacer cualquier cosa por hacerse con datos de los usuarios que confían en la plataforma y utilizarlos para otros fines.

casilla premarcada de whatsapp

Como consecuencia en el año 2014 de la compra de Whatsapp por parte de Facebook, Whatsapp modificó sus términos y condiciones en agosto de 2016 para realizar la unión con Facebook.

Esta modificación de las condiciones era necesaria desde el punto de vista de la normativa de protección de datos si Facebook Inc., que es una empresa distinta de Whatsapp Inc. quería acceder a la información personal de los usuarios de Whatsapp.

El usuario que en su momento se descargó Whatsapp y otorgó su consentimiento a Whatsapp Inc. para el tratamiento de sus datos puede no desear que también Facebook Inc. tenga esa información.

De todas las fórmulas que Whatsapp pudo elegir para obtener el consentimiento de sus usuarios, optó por el “clásico” de colocar una casilla junto a un texto legal donde el usuario consintiera a este nuevo tratamiento de sus datos personales marcando o no esa casilla.

El artículo 15 del Real Decreto 1720/2007, de 21 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de desarrollo de la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal (RDLOPD) indica, respecto a la solicitud del consentimiento en el marco de una relación contractual para fines no relacionados directamente con la misma, que se entenderá que el consentimiento es válido cuando se permita al afectado la marcación de una casilla claramente visible y que no se encuentre ya marcada en el documento que se le entregue para la celebración del contrato o se establezca un procedimiento equivalente que le permita manifestar su negativa al tratamiento.

Samuel Parra, del blog “Derecho y Tecnología”, denunció este hecho a la AEPD, pero la Agencia ha resuelto indicando que el procedimiento utilizado por Whatsapp no vulnera la normativa de protección de datos.

La casilla es legal

La Agencia entiende que esa casilla premarcada no vulnera el artículo 15 del RDLOPD antes reproducido al considerar que ese artículo en concreto no es de aplicación porque está pensado para “el proceso de formación de un contrato” y en este caso “el contrato” ya estaba formalizado porque los usuarios que recibían ese mensaje ya tenían la aplicación instalada previamente (por tanto ya habían formalizado el contrato con anterioridad), de suerte que el artículo correcto a aplicar sería el 14 del RDLOPD que regula las formas de recabar el consentimiento y en ese artículo no se prohíbe que las casillas se puedan encontrar marcadas por defecto.

Si el usuario instalaba la aplicación de nuevas no recibe este mensaje sino que la aceptación de la cesión de datos a Facebook viene incluida en sus términos y se ofrece a los usuarios la posibilidad de configurar la opción de no compartir información con Facebook mediante una casilla no premarcada.

El consentimiento es definido por la propia LOPD como “toda manifestación de voluntad, libre, inequívoca, específica e informada, mediante la que el interesado consienta el tratamiento de datos personales que le conciernen”.

El autor disiente de la AEPD, en que la casilla premarcada se encontraba en una “zona de paso opcional” por el usuario, en que el usuario perfectamente podía ni llegar a ver la casilla premarcada porque para verla era necesario desplegar expresamente una parte del aviso oculto por defecto. En estas condiciones no podemos afirmar que el usuario consienta de forma inequívoca porque la casilla a desmarcar está oculta de primeras y requiere que el usuario la encuentre y la desmarque. No obstante, en este caso, han ganado las empresas, frente al usuario.

El anteproyecto de la LOPD con el que se pretende adaptar la nueva legislación europea derivada del nuevo Reglamento a nuestro ordenamiento jurídico se incluye la modificación respecto al tratamiento de los datos de personas fallecidas.

En este momento un gran número de personas comienza a tener ciertas nociones sobre la LOPD, que asegura una protección de nuestros datos personales, si bien todavía hay mucho desconocimiento sobre su uso y destino, o cómo evitar el tráfico ilícito de los mismos o lesivo para la dignidad y los derechos de los afectados, siendo necesario contar con el asesoramiento legal de profesionales del Derecho en muchos casos para poder ejercer efectivamente los derechos que en el ámbito de la protección de datos nos corresponde.

 ¿Cómo se pueden ejercer en este caso los derechos de la persona ausente?

La pregunta surge cuándo “no estamos”, es decir, cuando la persona interesada ha fallecido. Con la regulación actual se hacía complicado, ya que los derechos derivados de la LOPD son personalísimos, por lo que con frecuencia hemos visto determinadas trabas para que estos fueran ejercidos por personas distintas, al no poder ser ejercidos, lógicamente, por el propio interesado.

El anteproyecto de la nueva LOPD, en el mencionado artículo 3, permite que los herederos que acrediten tal condición puedan solicitar el acceso a los mismos, así como su rectificación o supresión, en su caso con sujeción a las instrucciones del fallecido, que por lo demás se podrán incorporar a un registro.

También se posibilita el ejercicio de estos derechos al albacea testamentario o a la persona o institución a la que el fallecido hubiera concedido expresamente esta facultad. Los requisitos y condiciones para la validez de este mandato se establecerán por real decreto, el año que viene.

En caso de que el fallecido sea un menor o incapaz sujeto a medidas de apoyo, los derechos de acceso, rectificación o supresión pueden ejercerse también por el Ministerio Fiscal.

Al margen de esto, que supone un avance, la gran problemática que nos encontramos en este tiempo es qué sucede con los perfiles y los datos personales de las personas fallecidas en las redes sociales.

Según un estudio realizado por la Universidad de Massachusetts revela que para el año 2098 la popular red social tendrá más usuarios muertos que vivos (https://mundohispanico.com/noticias/que-hace-facebook-con-los-perfiles-de-personas-fallecidas ).

En el caso de Facebook, se permite establecer un contacto de legado, el cual será la persona elegida por el propio usuario para administrar su cuenta en el caso de que se produzca el fallecimiento de su titular. (http://www.eleconomista.es/tecnologia/noticias/7417719/03/16/Facebook-tendra-mas-usuarios-fallecidos-que-vivos-en-el-ano-2098.html )

La cuenta pasará a ser conmemorativa y “el contacto de legado” podrá elegir entre las siguientes opciones:

Establecer una publicación para el perfil, como por ejemplo, compartir un último mensaje en nombre del usuario o facilitar información acerca del funeral, contestar a “peticiones de amistad” y sustituir y actualizar la foto de perfil y de portada.

El “contacto de legado” puede descargar también, una copia de todas las cosas compartidas por el usuario. Así mismo, Facebook específica aquello que el contacto de legado puede y no puede hacer:

– No puede entrar en la cuenta antes de que se produzca el fallecimiento.

– Borrar o modificar publicaciones o cosas compartidas por el usuario en su biografía.

– Borrar personas del listado de amigos.

– Para preservar el derecho al olvido de los usuarios, también permite que el usuario indique para el caso de su fallecimiento si prefiere que su cuenta pase a ser conmemorativa o se elimine de manera permanente.

Para dejar un heredero en Facebook, vaya a la configuración de su cuenta, seleccione la opción seguridad y luego “Legado de contacto”. Escriba el nombre del heredero de su cuenta y listo, esta persona podrá no solo crear un perfil en su honor cuando usted muera, sino también tendrá acceso a toda su información, que no incluyen sus mensajes privados.

En el caso de Twitter, para la eliminación de una cuenta de una persona fallecida, se exige que se pongan en contacto con la misma, una persona autorizada o un familiar cercano a la persona fallecida.

El procedimiento a seguir sería enviar un correo electrónico con ciertos datos, como el certificado de defunción para evitar denuncias falsas o no autorizadas.

También se permite que los familiares más cercanos puedan solicitar el borrado de contenidos como imágenes o vídeos donde el usuario fallecido aparezca.

Si bien el borrado de este contenido solamente se llevaría a cabo en el caso de que no fuera de interés para el resto de usuarios. Como ejemplo de contenido de interés, sería que el usuario apareciese en una noticia, en este caso, Twitter no procedería a su eliminación.

Los herederos no podrán ejercer el derecho de acceso, rectificación o supresión cuando el fallecido lo hubiera prohibido expresamente o así se indique en una ley.

En LinkedIn señalan que darán dicha información de acuerdo a la ley o si hay algún requerimiento muy importante de carácter legal. En Google señalan que «en raros casos podrán dar información de la cuenta a un representante autorizado». (http://www.abc.es/tecnologia/redes/20140702/abci-sucede-cuentas-redes-muertes-201407012051.html )

Aunque también puede ocurrir que queramos lo contrario, de hecho ya existen servicios, que ofrecen la posibilidad de mantener con vida las redes cuando ya haya fallecido la persona. Con base en un análisis algorítmico de tus actualizaciones y conductas en las redes, ofrecen mantener tus perfiles actualizándose como si tú mismo lo estuvieras haciendo y así proveerte de una supuesta inmortalidad, al menos digital.  (http://pijamasurf.com/2016/03/facebook-como-cementerio-digital-cuantos-perfiles-activos-de-personas-fallecidas-hay/ )

 

 

Publicar foto sacada de Facebook

Publicar foto sacada de Facebook. El derecho a la privacidad, presenta numerosas peculiaridades adaptando sus principios a las tecnologías existentes. Las redes sociales, son uno de los peligros para la privacidad y en muchos casos chocamos entre las normas nacionales y sus condiciones de uso.

El grado de publicidad de los contenidos en las redes sociales, en muchas ocasiones tiene una gran dificultad de aplicación. Sin embargo, el Pleno de la Sala I, de lo Civil, del Tribunal Supremo ha establecido en una sentencia que publicar en un periódico la fotografía de una persona sacada de su cuenta de Facebook exige su consentimiento expreso, ya que lo contrario supone una intromisión ilegítima en su derecho a la propia imagen.

La Opinión de Zamora, ha sido condenada a indemnizar con 15.000 euros a un hombre del que publicó en la portada en su edición de papel, una fotografía obtenida de su cuenta de Facebook, que acompañaba una noticia de sucesos en el que el hombre había resultado herido.

“Que en la cuenta abierta en una red social en Internet, el titular del perfil haya “subido” una fotografía suya que sea accesible al público en general, no autoriza a un tercero a reproducirla en un medio de comunicación sin el consentimiento del titular, porque tal actuación no puede considerarse una consecuencia natural del carácter accesible de los datos e imágenes en un perfil público de una red social en Internet. La finalidad de una cuenta abierta en una red social en Internet es la comunicación de su titular con terceros y la posibilidad de que esos terceros puedan tener acceso al contenido de esa cuenta e interactuar con su titular, pero no que pueda publicarse la imagen del titular de la cuenta en un medio de comunicación”.

Consentimiento

Acerca del consentimiento, el Tribunal alega: “el consentimiento del titular de la imagen para que el público en general, o un determinado número de personas, pueda ver su fotografía en un blog o en una cuenta abierta en la web de una red social no conlleva la autorización para hacer uso de esa fotografía y publicarla o divulgarla de una forma distinta, pues no constituye el «consentimiento expreso» que prevé el art. 2.2 de la Ley Orgánica 1/1982 (de protección de derecho al honor y la propia imagen) como excluyente de la ilicitud de la captación, reproducción o publicación de la imagen de una persona. Aunque este precepto legal, en la interpretación dada por la jurisprudencia, no requiere que sea un consentimiento formal (por ejemplo, dado por escrito), sí exige que se trate de un consentimiento inequívoco, como el que se deduce de actos o conductas de inequívoca significación, no ambiguas ni dudosas”.

Sentencia

La sentencia, prosigue: “Tener una cuenta o perfil en una red social en Internet, en la que cualquier persona puede acceder a la fotografía del titular de esa cuenta, supone que el acceso a esa fotografía por parte de terceros es lícito, pues está autorizada por el titular de la imagen. Supone incluso que el titular de la cuenta no puede formular reclamación contra la empresa que presta los servicios de la plataforma electrónica donde opera la red social porque un tercero haya accedido a esa fotografía cuyo acceso, valga la redundancia, era público. Pero no supone que quede excluida del ámbito protegido por el derecho a la propia imagen la facultad de impedir la publicación de su imagen por parte de terceros, que siguen necesitando del consentimiento expreso del titular para poder publicar su imagen”.

Resumen

En resumen, la clave para esta cuestión es el consentimiento otorgado para el uso de la información, según la LOPD en su artículo 6, el consentimiento del afectado y el artículo 4 sobre la calidad de los datos, detalla que la recogida de la información esta solo se podrá usar para el fin especificado. En el caso de las redes sociales, es importante señalar que el uso es su difusión dentro de la red, en ningún caso el consentimiento se otorga para que se difundan de manera externa y para otros fines que no sean los establecidos.

Publicar foto sacada de Facebook

Facebook y Whatsapp, continuamos

Facebook y Whatsapp, continuamos. Desde que hace unos años, la popular aplicación de mensajería fuera comprada por Facebook, las noticias de la información compartida entre ambas empresas han copado los titulares de diferentes medios de comunicación.

En esta ocasión, vemos como la Comisión Europea ha acusado a Facebook de aportarle «informaciones inexactas o engañosas» en el marco de la investigación abierta desde 2014 en relación con su proyecto de compra de WhatsApp.

En este sentido, vemos como la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, afirmó que la CE considera «a título preliminar» que Facebook suministró datos «inexactos o engañosos», y recordó que la red social tiene ahora la posibilidad de responder al «pliego de cargos» remitido por Bruselas.

En el caso, que se confirmaran las preocupaciones preliminares de la CE, Bruselas podría imponer a la empresa una multa de hasta el 1 % de su cifra de negocios, según un comunicado de la CE.

El Ejecutivo comunitario indicó que durante la investigación del proyecto de compra de WhatsApp por Facebook examinó entre otros elementos la posibilidad de que Facebook asocie las cuentas de sus usuarios a las de los usuarios de WhatsApp.

En su notificación de la operación en agosto de 2014 y en respuesta a su petición de información, Facebook indicó a la CE que no estaba en condiciones «de asociar de manera automática y fiable las cuentas de usuario de las dos empresas».

Aunque la CE tuvo en cuenta esta información en su examen de la operación, no se basó de manera exclusiva en ella cuando la aprobó.

Nos encontramos que en agosto de 2016 WhatsApp anunció, al actualizar sus condiciones generales de uso y su política de confidencialidad, la posibilidad de asociar los números de teléfono de los usuarios de WhatsApp a los perfiles de identidades de Facebook.

Nos encontramos con que WhatsApp explicó que el objetivo era mejorar el servicio suministrado, al permitir por ejemplo a Facebook hacer mejores propuestas de amigos o incluir publicidad más pertinente sobre las cuentas de Facebook de los usuarios de WhatsApp.

«En esta etapa, la CE teme por tanto que Facebook haya suministrado, deliberadamente o por negligencia, informaciones inexactas o engañosas a la Comisión, violando las obligaciones que le conciernen», según el reglamento de la UE sobre concentraciones.

En este caso, vemos como la CE estima a título preliminar que Facebook le ha suministrado datos inexactos o engañosos en la investigación sobre la compra de WhatsApp.

La CE subrayó la importancia de las notificaciones y las peticiones de información, al ser las principales fuentes de información para los exámenes que lleva a cabo esta institución y la importancia de poder confiar en la exactitud de esas informaciones.

El Ejecutivo comunitario indicó que la decisión de la CE de octubre de 2014 de autorizar la compra de WhatsApp por Facebook se basó en numerosos factores, no limitados a la posibilidad de asociar las cuentas del usuario y que la presente investigación no tendrá incidencia en esa decisión, «que sigue siendo válida».

 

Condena por comentarios en Facebook. En los últimos meses, nos hemos encontrado con numerosas sentencias de Tribunales nacionales promulgando sentencias sobre hechos originados en las redes sociales, Facebook, Whatsapp y Twitter son las más habituales.

En este caso, vemos como la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha confirmado la condena a un año de prisión por enaltecimiento del terrorismo a un joven que publicó en Facebook mensajes elogiando a ETA y con mensajes irónicos acerca de matar a policías.

Estos comentarios fueron publicados en su perfil, desde 2010 a 2014; entre ellos, había uno en el que se veía la imagen de dos encapuchados con cócteles molotov, sujetando un cartel con el emblema de GORA y la leyenda «Kontra el Estado Terrorista Gora»; otros de unos policías envueltos en llamas a los que puso el comentario «ke bien arde….la madera jejeje…». En otra ocasión, publicó «matar fachas y txakurras no es delito…es mi deporte favorito».

En este caso, vemos como el Tribunal Supremo sentencia que las frases publicadas en Facebook, «contienen una manifestación del discurso del odio al propiciar y alentar una incitación o provocación, aunque sea indirecta, a la violencia terrorista, generando de esta forma una situación de riesgo para las personas o derechos de terceros o para el propio sistema de libertades. Pues en algunas de ellas se hace una invitación a la pugna política por medios violentos al mismo tiempo que se justifica el uso de la violencia realizado en épocas recientes mediante atentados terroristas como sistema para solventar las discrepancias ideológicas y políticas. Trasluciéndose en diferentes mensajes un discurso del odio y de desprecio para las víctimas que legitima la intervención de la norma penal».

En este sentido, la Sala considera que el mensaje de los dos encapuchados coincide con el artículo 578 del Código Penal, exaltando y justificando la lucha violenta terrorista de forma genérica.

Nos hallamos ante una clase de expresiones y de discurso en el que se utilizan unas palabras y unos sintagmas que, al albergar unas connotaciones tan alabadoras y ensalzadoras del terrorismo e hirientes para las víctimas, las simples locuciones utilizadas en la redacción de los mensajes transparentan sin necesidad de complejas argumentaciones cuál es el ánimo con que actuó el acusado al publicar en una red social las frases e imágenes descritas en la premisa fáctica», subraya la sentencia.

Sobre los mensajes que justifican los atentados contra los policías del País Vasco, afirma la sentencia que justifica mediante un comentario jocoso los atentados contra esos funcionarios y al mismo tiempo menosprecia y humilla a las víctimas policiales que han sido objeto de atentados en el curso de su enfrentamiento con la organización terrorista ETA.

En relación con la frase «matar fachas y txakurras no es delito…es mi deporte favorito», indica que «banaliza y justifica los atentados mortales contra las fuerza de seguridad en el País Vasco», dado que el término Txacurra en vasco significa perro, y es utilizado en el lenguaje coloquial del entorno terrorista para referirse peyorativamente a los agentes que intervienen en la lucha antiterrorista.

La sentencia desestima el recurso de casación interpuesto por el condenado en el que alegaba, entre otros motivos, que accedía a dicho perfil con varios amigos a quienes no había dado sus claves, aunque ellos habían podido verlas. Para el Tribunal Supremo, esa tesis de la defensa carece de una base mínimamente razonable y es «una mera elucubración carente de toda verosimilitud y razonabilidad».

 

Facebook y las noticias falsas

Facebook y las noticias falsas. Con las últimas elecciones americanas, nos encontramos con una corriente que ha denunciado ante Facebook la difusión de noticias falsas en sus servidores. Dentro de este contexto se habló de desinformación de las personas menos cualificadas por noticias adulteradas o muy parciales.

Mark Zuckerberg, fundador y máximo responsable de Facebook, ha anunciado en un post publicado en su red social los primeros pasos que tomarán para atajar la difusión de noticias falsas. Google y Facebook anunciaron que estaban dispuestos a declarar la guerra a los sitios de internet que publican noticias falsas, impidiéndoles que se beneficien de sus servicios de publicidad.

Esta corriente, ha salido a colación debido al fin de una campaña electoral en Estados Unidos, un momento en el que las redes sociales se han convertido en el mejor canal de bulos y mentiras.

Zuckerberg, que acudió a la Cumbre de Líderes del Foro de Cooperación Económica Asia Pacífico, insistió en una serie de pasos que ya estaban en marcha, incluyendo un mayor uso de la automatización para “detectar lo que la gente señala como información falsa antes de que ellos mismos lo hagan”.

También dijo que Facebook haría más fácil poder denunciar y reportar contenido falso y trabajar con organizaciones de verificación de terceros y periodistas, así como explorar la publicación de etiquetas de advertencia en el contenido que se ha marcado como falso. La compañía también tratará de evitar que los proveedores de noticias falsas ganen dinero a través de su sistema de publicidad, como lo había anunciado anteriormente. Eso sí, Zuckerberg señaló que Facebook debe tener cuidado de no disuadir el intercambio de opiniones o restringir equivocadamente el contenido exacto.

El impacto que tiene Facebook en este mercado, es tal, que el 66% de los usuarios estadounidenses de Facebook lee noticias en esta plataforma, lo que demuestra que se trata de un importante negocio al que meter mano. “Estoy seguro de que podemos encontrar formas para que nuestra comunidad que nos diga qué contenido es más significativo, pero creo que hay que ser extremadamente cuidadoso acerca de convertirse en árbitros de la verdad”.

Los pasos de Facebook ante los bulos

– Detección más fuerte. Dice Zuckerberg que este es el aspecto “más importante”. Lo que plantea “es mejorar” la capacidad de la red social “para clasificar la información errónea”, lo que “significa mejores sistemas técnicos para detectar lo que los usuarios consideran falso antes de que lo hagan ellos mismos”.

– Notificaciones más sencillas. La idea es que conocer si se tratan de noticias falsas sea una tarea más sencilla. Con ello, la compañía espera que les ayude a detectar la desinformación “más rápido”.

– Verificación por terceros. Facebook ha prometido que contará con un sistema de verificación más riguroso gracias a la colaboración con organizaciones de prestigio en esta materia. “Si bien hemos tratado con algunos, tenemos la intención de contar con muchos más”.

– Advertencias. El objetivo es la exploración de una serie de etiquetas en torno a las historias que previamente han sido señaladas como falsas, tanto por terceros como de la comunidad de usuarios para mostrar unas advertencias que se trata de una información poco rigurosa.

– Mejor calidad en los artículos relacionados. Facebook plantea la posibilidad de agrupar ciertos contenidos. “Estamos subiendo el listón de las historias que aparecen en artículos relacionados en los vínculos en la sección de noticias”.

– Atajar el negocio de las noticias falsas. Esta es, sin duda, una de las primeras medidas que anunció la compañía, consciente que existe “mucha desinformación impulsada por el los que se benefician del spam”. Para ello, Facebook asegura que está modificando el sistema de distribución de los anuncios con mejores políticas como las que anunciaron a principios de esta semana. La primera fase es detectar los grupos de enlaces.

– Escuchar. “Vamos a seguir trabajando con periodistas y otros profesionales de la industria de noticias para recibir sus aportaciones, en particular, para entender mejor sus sistemas de control y aprender de ellos”, asegura Zuckerberg, quien adelanta que pese a todo habrá algunas propuestas que funcionen mejor y otras no.

Whatsapp y Facebook vs Unión Europea

Whatsapp y Facebook vs Unión Europea. El conflicto por las nuevos términos de Whatsapp, que permiten compartir información personal con Facebook, sigue más activo que nunca.

En este marco, nos encontramos con que las Autoridades europeas de protección de datos han solicitado mediante carta al consejero delegado y cofundador de WhatsApp, Jan Koum, que la app de mensajería instantánea pare de compartir los datos de sus usuarios con Facebook.

Esta actualización a lo largo de agosto y septiembre de los términos de su servicio y la política de privacidad, introduciendo cambios sobre la forma en la que maneja la información personal de sus usuarios.

El documento enviado por las instituciones europeas cuestiona aspectos de la nueva política de privacidad, como la validez del consentimiento prestado por los usuarios, la eficacia de los mecanismos ofrecidos por la compañía para que estos puedan ejercer sus derechos y los efectos que puede tener sobre aquellos que no usen Facebook.

Las Autoridades europeas de Protección de Datos actuarán y tomarán decisiones en función de la respuesta que ofrezcan WhatsApp y Facebook.

Con ese fin, han solicitado toda la información disponible por ellas, como nombres, números de teléfono, direcciones de correo electrónico o direcciones postales. También quieren saber qué origen tienen los mismos y qué destinatarios reciben la información.

A nivel nacional, encontramos que la Agencia Española de Protección de Datos inició a principios de este mes una investigación de oficio para examinar las comunicaciones de datos personales realizadas entre WhatsApp y Facebook, así como los tratamientos que dicha comunicación genera.

Como configurar la privacidad de Facebook

Como configurar la privacidad de Facebook. En numerosas noticias hemos mencionado la necesidad de una configuración correcta de la política de privacidad de Facebook, en este artículo vamos a explicar paso a paso como configurarla para hacer un uso más responsable de nuestra información.

La configuración de cómo compartimos nuestra información personal, cada día va a ser más importante, ya que cada día compartimos más información con muchas más personas y la mayoría de veces no somos conscientes de ello.

Antes de nada, para llegar a esta configuración la encontramos arriba a la derecha en un desplegable que pone Configuración.

En primer lugar vamos a ver como configurar las listas de amigos:

En la actualidad nos encontramos con que tenemos personas con diferentes tipos de perfil en Facebook, familia, trabajo, amigos etc… Para evitar momentos embarazosos y problemas con que ciertas personas vean algún tipo de contenido, Facebook nos brinda la oportunidad de detallar estos extremos.

En primer lugar, hay que establecer las listas de contactos que necesitamos, añadiendo nuestros contactos a las listas correspondientes. Para ello, accederemos a cada lista y a través de administrar lista/editar podremos decidir qué contactos queremos añadir.

Una vez definidas, podemos configurar la visualización de las actualizaciones de todos los contactos de una misma lista en un muro paralelo.

Este punto es el más importante, ya que aquí definimos quienes van a ver nuestras publicaciones. Esto lo haremos a través de la pestaña “¿Quién puede ver mis cosas?”. En este punto, tendremos que decidir si vamos a querer compartir nuestra información con sólo una lista, con los amigos, amigos de mis amigos…o personalizado, en la que podremos añadir varias listas y excluir a otras.

Limitar el público de publicaciones antiguas: con esta opción podremos aplicar nuestra nueva configuración de privacidad de biografía a las publicaciones anteriores al cambio.

Igualmente, la red social va a facilitarnos diseñar nuestra Biografía y etiquetado: “¿Quién puede ver contenido en mi biografía?”. Con esto, podremos determinar qué personas o listas pueden ver las fotos en las que se nos ha etiquetado o las publicaciones que nuestros amigos han hecho en la biografía.

Sin embargo, lo más importante es elegir quién puede publicar en tu biografía, determinar quién puede etiquetarte en fotografías o visualizar tu biografía como la ven tus amigos.

Esta configuración de las publicaciones se toma por defecto cuando la personalizamos, pero podemos cambiarla individualmente para cada post que hagamos, pudiendo elegir entre las listas que tenemos, y si queremos hacerlo a público o privado.

Hay que recordar que cuando etiquetamos a algún amigo en nuestras fotos se aplicará también su configuración de privacidad, es decir si mi amigo tiene establecido que todas sus fotografías son públicas,  mi fotografía en la que él está etiquetado, pasará a ser pública.

Siguiendo con la configuración, nos encontramos con las personas que puedan ver nuestro perfil, quién puede publicar en nuestra biografía, quién nos puede mandar mensajes privados, quién puede ver la información personal de nuestro perfil y quién nos puede etiquetar en fotografías o publicaciones.

Al igual que en el resto de la configuración, podemos definirlo como  sólo yo, amigos, público, sólo yo y personalizado.

Otro punto a destacar, es la posibilidad de que Facebook nos permita limitar la visibilidad de nuestro perfil. Sobre todo, detallando si nuestro perfil debe aparecer en otros motores de búsqueda (como Google) y determinar quiénes pueden enviarnos mensajes privados, quiénes pueden agregarnos como amigos y quiénes pueden encontrarnos a través de nuestro teléfono móvil o nuestro email.

Otro punto importante es configurar que información ven las aplicaciones a las que les doy acceso.

Cuando hablamos de aplicaciones, nos encontramos con concursos, juegos, promociones, aplicaciones de páginas etc… Estas aplicaciones son desarrolladas por empresas o marcas para dinamizar su presencia social, ganar más fans y además, obtener ciertos datos de sus seguidores.

Para poder disfrutar de estos servicios, debemos ceder cierta información como nombre, edad, fotografías, contactos…

Para ver cómo están configuradas, debemos ir a configuración/aplicaciones. Si clicamos en “ver todas” aparecerán todas las aplicaciones a las que les hemos ido dando acceso. Poniendo el cursor sobre una aplicación, nos aparecerán las opciones de editar el acceso de ésta a nuestros datos o eliminarla.

Igualmente también encontramos otros parámetros a configuras:

Aplicaciones, sitios web y plugins. Pudiendo configurar la integración de tu perfil de Facebook con aplicaciones de terceros, como Spotify, periódicos digitales…

Aplicaciones que usan otras personas.  Aquí podremos limitar que datos no serán cedidos nunca por Facebook a esas otras empresas. En este caso, lo mejor es que no haya nada seleccionado.

Otro de los extremos a controlar, es la configuración de los anuncios.

Si entramos en Configuración/Anuncios, podremos definir tres parámetros:

Anuncios basados en mi uso de sitios web y aplicaciones. Definiendo si queremos que Facebook utilice los datos de nuestra navegación web y uso de aplicaciones para segmentar las campañas publicitarias de sus anunciantes.

Anuncios con mis acciones sociales. Desactivando esta opción, Facebook no utilizará tu nombre para publicar anuncios de las marcas que te gustan.

Anuncios basados en mis preferencias. En esta opción se nos permite administrar nuestras preferencias y controlar qué tipo de anuncios queremos recibir: de coches, de moda, de tecnología…

 

Publicar tu oposición a la privacidad de Facebook es inútil

Publicar tu oposición a la privacidad de Facebook es inútil. Cada cierto tiempo nos encontramos con cadenas de mensajes en los muros de Facebook del tipo “Con este mensaje comunico a Facebook, que me niego a aceptar su política de privacidad…” con el pretexto de negar las condiciones de servicio de esta red social.

Antes de entrar a analizar esta cuestión, hay que indicar que estos post son TOTALMENTE INÚTILES. Para decirlo de manera sencillas, las condiciones privadas del servicio de Facebook prevalecen sobre cualquier manifestación que quiera hacer el usuario.

Pongamos un ejemplo sencillo, imagínate que contratas un servicio de telefonía, llevas con la compañía un año y al segundo año decides que no quieren que conozcan tu número de teléfono. Desde luego parece un poco contradictorio que la propia compañía que te da línea telefónica desconozca ese dato, pues algo parecido pasa con Facebook.

Recordemos que unirse a esta red, requiere la aceptación de todas sus condiciones de uso,  es decir que estar en Facebook, es una acción voluntaria que hace cada usuario. Simplemente a nivel lógico no parece muy sensato eso de unirse a esta red social, para luego decir: ¡Eh, pero yo luego hago lo que quiero con mis datos! Sobre todo cuando el verdadero negocio de Facebook son esos datos de cada uno de sus usuarios.

A nivel legal hay que destacar que Facebook no tiene un campo libre a la hora de establecer sus condiciones de uso y privacidad, ya que estas no deben de ser contrarias a ley ni al orden público. Sin embargo como ya hemos mencionado, la aceptación de sus condiciones de uso no va a poder ser modificada (menos que cambiando la configuración de privacidad de tu cuenta) y mucho menos con un mensaje publicado en tu tablón.

Además de no tener validez, muchos de estos mensajes masivos, mencionan leyes, artículos y normas que desde luego no tienen ninguna validez en territorio español. Muchas veces se habla del “Código de Propiedad Intelectual” cosa que, al menos en el ordenamiento jurídico actual español, es inexistente. Otras se mencionan convenciones que muchas veces no son vigentes, aplicable, o directamente inventadas.

Entonces, ¿no podemos hacer nada para tener nuestros datos más controlados en Facebook? Sin duda si podemos hacer, de hecho, podemos hacer bastante más de lo que pensamos. Las modificaciones las podemos a través de la configuración de la privacidad de nuestra propia cuenta de Facebook.

Dentro de esta configuración podemos encontrar la posibilidad de modificar desde que gente puede verte en Facebook (todos, amigos de amigos o solo amigos), quien va a ver nuestras publicaciones (todos, amigos de amigos o solo amigos), y decidir acerca de si queremos que nuestros datos de Facebook aparezcan o no indexados en los buscadores (Google).

Cualquiera de estas configuraciones de privacidad, que serán analizadas en un próximo artículo, son desde luego, mucho más efectivas a la hora de limitar nuestros datos que un mensaje sin ninguna eficacia publicada en nuestro muro de Facebook.