Códigos éticos

Según informa el diario económico Expansión, existe un debate entre los expertos sobre los límites de los códigos éticos de las empresas, por los cambios que se están produciendo en mentalidades y los introducidos por las redes sociales.

Se considera que un código ético es un código de conducta que la empresa y trabajadores deben cumplir. El procedimiento puede consensuarse con los trabajadores o ser fijado unilateralmente y sólo podrá complementar, nunca sustituir, la legislación, el diálogo social o la negociación colectiva por la empresa.

El código ético, regula el comportamiento y desempeño de los propios empleados y su actuación en el ámbito interno de la empresa, así como con terceros (clientes, proveedores, etcétera) y su objetivo es evitar situaciones de corrupción o conflictos de intereses entre particulares.

Un código puede establecer normas de comportamiento o criterios de actuación profesional, pero no puede ser es un régimen disciplinario, porque la tipificación de las faltas, sanciones y sus consecuencias viene establecida en el convenio colectivo y el Estatuto de los Trabajadores.

Pero todo tiene un límite, un código de cualquier organización no puede impedir a un empleado que publique en redes sociales, aunque sí puede orientar para que el trabajador tenga en cuenta que su mensaje puede tener repercusión más allá de sí mismo, tampoco sobre la forma de vestir, pero sí cómo debe actuar en cuanto a confidencialidad. Si la persona se identifica con la empresa, puede darse el caso de que llegue a confundirse si habla en nombre propio o en el de la entidad, por lo que ahí, si que puede intervenir la empresa en defensa de sus intereses, más si está señalado previamente, todo ello, por supuesto, tiene que ser conforme a la ley.