Mis datos, su negocio

Desde Equal Protección de Datos siempre hemos apostado por la prudencia a la hora de publicar los datos en redes sociales y en la cesión de estos a través de internet. En este breve artículo vamos a explicar de manera sencilla como se negocia con nuestros datos. Porque sí, nuestros datos valen dinero.

En primer lugar vamos a hablar de cómo se consiguen estos datos. Como venimos analizando en anteriores artículos publicados, los datos se recogen principalmente en campañas publicitarias y en campañas de fidelización de clientes. Pongamos por ejemplo una cadena de perfumerías que ofrece a los clientes una tarjeta para que ganen puntos los clientes, o aquella web que ofrece un servicio “premium” a aquellos que les faciliten ciertos datos a través de un formulario web.

Estos métodos, y otros más complejos incluyen siempre una cláusula en la que el cliente/usuario consiente la  cesión de sus datos a terceros. Estas prácticas tienen como objetivo no la mejora de la satisfacción del cliente, sino más bien proceder a la recogida de sus datos personales (cuantos más mejor) y principalmente tener el consentimiento del cliente para poder comerciar con ellos. Una cláusula que por otro lado es habitualmente incorrecta, puesto que para que el consentimiento sea válido debería especificarse a qué terceros y con qué finalidades concretas se va a producir esa cesión, cosa que rara vez aparece en esas cláusulas.

Una vez visto como recogen nuestros datos, debemos responder la cuestión de si existe de verdad negocio alrededor de nuestros datos.

La respuesta es un rotundo sí. Realmente sí existe un mercado de datos (sobre todo en internet) y sí, hay gente que se lucra con datos de carácter personal. Esto, que hasta hace poco sorprendía, no es una. Desde hace mucho tiempo muchos comerciales negocian por carteras de clientes (sobre todo aquellos que se jubilan y ponen a la venta esa cartera), los relaciones públicas  viven de sus contactos y es habitual el negocio alrededor de ellos.

Vemos por tanto que se recaban nuestros datos,  de manera más o menos lícita, y que sí, existe un mercado alrededor de ello, pero ¿cuánto valen nuestros datos? Esta pregunta es la que más dificultades presenta, y más difícil es de responder. Los datos de una persona (lead) pueden variar de 5 a 15 euros los leads premium  (datos más personales). Esto, por supuesto, es una estimación y dependiendo del tipo de perfil y del origen de dichos datos pueden variar.

Dentro del margen obviamente se tiene en cuenta la cantidad de datos que se posean de una persona, y obviamente la calidad de estos, es decir no es lo mismo tener acceso a los gustos sobre los colores de una persona que saber si ha comprado en un supermercado vía internet las últimas semanas.

En el panorama tecnológico actual además de los métodos tradicionales de recogida de datos encontramos muchos nuevos sistemas a través de los wearables o de los dispositivos móviles que nos acompañan día a día y que a través de las apps podemos conocer con mucha exactitud los datos más íntimos de una persona.

Una cantidad de diez Euros puede parecer una cantidad pequeña para los datos de una persona, pero tengamos en cuenta que estas bases de datos pueden ser de cien, mil o un millón de personas. Tengamos en cuenta que este flujo de datos supone un gran gasto/ingreso para las compañías que trabajan con grandes bases de datos y suponer un gran avance para su negocio, sobre todo a la hora de la segmentación de negocio y de targeting de clientes.

Pero no todo es un camino de rosas en este negocio. Como hemos comentado anteriormente, el origen de la cesión de estos datos con frecuencia viene viciada debido a que las cláusulas no se adecúan a las exigencias de la LOPD, entre otras cosas porque si se adecuaran en realidad no se podrían producir estas cesiones, lo cual no interesa a las empresas que se dedican a este negocio de compra y venta de datos de carácter personal. Esta y otras  infracciones están recogidas en la LOP, en los artículos 45.2, 4 y 5 de la LOPD.